No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosada darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
Lucas 6: 37-38
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad: átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón.
Proverbios 3:3
1 Corintios 13:1-2
La preeminencia del amor
Si yo hablase lenguas humanas y angélicales, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, y címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
Cantares 8:6
Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor.
Eclesiastes 5:7 Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; más tú, teme a Dios.
Proverbio 2:1-5 Hijo mío si recibes mis palabras y guardas en ti mis mandamientos, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinas tu corazón a la prudencia, si invocas la inteligencia y pides que la prudencia te asista; si buscas como si fuera plata y la examinas como a un tesoro, entonces entenderás el temor de Jehová y hallarás el conocimiento de Dios.
Proverbio 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.